Mucho antes del Photoshop, los fotógrafos inventaban curiosos trucos fotográficos para crear imágenes imposibles. En el siglo XIX, los fotógrafos ofrecían a sus clientes la posibilidad de retratarse "descabezados" para así crear un retrato original y sorprendente. Esto lo hacían mediante la combinación de diversos negativos hasta lograr esta ilusión.
lunes, 21 de enero de 2013
domingo, 20 de enero de 2013
Maquillaje gótico: delinear los ojos en función de su forma.
Una lectora me sugirió escribir una entrada sobre cómo maquillar el ojo según su forma. Haré una primera entrada dedicada a las formas de delinearlo, y más adelante otra sobre cómo maquillarlo con sombras según su forma. Esta entrada la dedicaré a las distintas formas de usar el delineador sobre nuestros ojos según su forma para lograr una mirada más atractiva.
Ojos grandes: lo más adecuado es delinear todo el ojo, tanto por dentro como por fuera, con el objeto de reducir su tamaño. Es especialmente adecuado delinearlos en el interior si los tienes saltones, para así dar profundidad a la mirada. Un truco para darles una forma más almendrada es dibujar una V horizontal en la esquina exterior. Se aconseja utilizar lápices más bien gruesos.
No cometas el error de delinear únicamente la parte superior, pues harás que tus ojos se vean demasiado grandes en proporción al resto del rostro, o incluso más saltones.
Ojos pequeños: en el caso de este tipo de ojos, lo más recomendable es delinear únicamente la parte superior con un lápiz de punta fina dibujando una línea lo más pegada posible a las pestañas. Al final del ojo podemos dibujar un pequeño rabillo para dar la impresión de que son más alargados. Si delineas la parte inferior, difumínala luego un poco.
Evita delinear por completo los ojos, porque en ese caso los estarás haciendo más pequeños.
Ojos almendrados: a este tipo de ojos, por considerarse los más proporcionados, les favorece todo tipo de delineados. Una guía básica que siempre queda bien es delinear la parte superior con un poco de rabillo y la línea inferior interior del ojo. Ten cuidado a la hora de hacer los rabillos, es importante que sean simétricos.
Ojos alargados o rasgados: lo que más favorece es delinear la parte superior con un lápiz grueso y añadir un pequeño rabillo. En la parte inferior delinea de la mitad hacia fuera para agrandar el ojo. Lo que debes evitar es hacer un delineado excesivamente grueso en la parte superior que haga más pequeño el ojo.
Ojos separados: lo mejor es delinear todo el contorno del ojo para dar la impresión de cercanía.
Ojos juntos: delinea desde la mitad hacia fuera para crear el efecto de unos ojos más separados.
Moda gótica: de mis errores cuando voy de compras.
Crear un buen armario no es tarea fácil, sobre todo cuando estás empezando. A veces es como ir a ciegas, probando cosas y haciendo algún que otro experimento. Otras veces tienes las cosas muy claras, y eres reacio a salirte de las metas que te has marcado.
No me avergüenza decir que he cometido, y aún a veces sigo comentiendo, muchos errores mientras me iba haciendo con lo que yo pretendía que fuera un buen armario gótico. Con el tiempo he aprendido a identificarlos. Y de eso es de lo que quería hablar: de los errores que he tendido a cometer al comprarme ropa. ¿Por qué puede resultar interesante este tema? Porque quizás algunos de vosotros os topéis con situaciones parecidas. Y creo que compartir estas experiencias siempre ayuda.
Problema 1: estilo gótico marcado vs prenda aburrida.
Cuando identificas tu estilo con lo gótico, o con algo que se le parezca, tu objetivo al ir de compras es buscar prendas con un estilo gótico definido que te ayuden a enfatizar ese aspecto en tu look. Por ejemplo, me hace falta un top negro, pero quiero que sea un top que tenga algún tipo de detalles que entren dentro de mi estilo (ya sean tachuelas, encaje, rejilla, terciopelo, tipo de mangas, etc...). En mi caso, me he encontrado con dos situaciones bien distintas.
En ciertas ocasiones encontraba prendas con un estilo gótico muy marcado. Obviamente te tiras de cabeza hacia ella porque piensas que has encontrado la prenda perfecta que encaja decididamente con tu estilo. Después de varios años he aprendido que en ocasiones las prendas de estilo estrictamente gótico no siempre resultan las más acertadas. Razones: porque no siempre son lo combinables que pensabas, porque a menudo no son prácticas, porque está bien para salir pero no para diario y finalmente no le acabas dando tanto uso, porque resulta incómoda por algún motivo.
La segunda situación es que, ante la desesperación de no encontrar algo que encaje con tu estilo, te acabes llevando la típica prenda básica algo aburrida. A menudo me ha pasado que tenía una idea muy determinada en la cabeza, pero no he encontrado lo que buscaba, y he acabado llevándome algo que no era del todo lo que buscaba y que finalmente casi no me puse.
Ejemplo de un jersey soso y de un jersey con detalles interesantes sin dejar de ser práctico.
Solución: con el tiempo he aprendido que lo mejor para diario son las prendas de estilo intermedio. Es decir, prendas que tienen un cierto toque gótico pero que son lo bastante prácticas para llevarlas para diario, que al fin y al cabo son las que más utilizas. No quiere decir que siempre deseche prendas de estilo muy gótico, pero ahora me pienso muy bien si me compensa el dinero que me voy a gastar en ellas y les voy a dar todo el uso que debiera. De este modo, tengo una serie de prendas de estilo más marcado que utilizo para ocasiones especiales, y luego muchas prendas de estilo intermedio que son las que más uso.
He aprendido que es importante no ser conformista y en cambio ser paciente. Si no encuentras exactamente lo que buscas, no te conformes con algo que se le parece pero que no es. Quizás más adelante lo encuentres. Y si hay algo que te haga verdaderamente falta, piensa que siempre puedes personalizar una prenda básica para hacerla más a tu gusto.
Problema 2: Eso es muy gótico ¡Lo quiero! ¿Pero lo necesito realmente? ¿Me combina con todo lo demás? ¿Me queda bien?
Uno de mis grandes fallos era que cada vez que veía una prenda en una tienda con un estilo que se asemejara al mío, inmediamente me la llevaba. Solía actuar bajo el pensamiento de que posiblemente no pudiera encontrar algo así más adelante. Pero antes de lanzarte ante estas compras impulsivas, hay algunas dudas que hay que resolver previamente. Si te compensa la relación calidad-precio y el uso que le vas a dar. Si pega verdaderamente con tu estilo o si no tendré ya demasiadas cosas que se le parecen. Y es que uno de los grandes problemas del estilo gótico es que puede llegar a dar la sensación de que llevamos siempre la misma ropa, o cuanto menos ropa muy parecida entre sí.
Otra cuestión importante es la relativa a nuestro propio estilo. Debemos plantearnos si esa prenda que nos resulta tan atractiva nos combina con el resto de prendas de nuestro armario. Por ejemplo, yo soy más de falda que de pantalón, por lo que no me compensa tener demasiados jerséis de corte muy largo, que combinan mejor con pantalón que con falda porque no los voy a usar tanto. También sucede que te pruebas algo que te queda bien, pero que como no se ajusta a lo que te sueles poner, luego no tienes con qué combinarlo o no te entusiasma tanto como cuando te lo probaste, y al final no le das uso.
Ejemplo de prenda de estilo gótico que, por ser poco práctica e incómoda, al final casi nunca uso.
Solución: tener una serie de pautas generales sobre lo que nos gusta y lo que no, y sobre todo ser sinceros con nosotros mismos es lo que más nos va a ayudar. A veces vemos prendas que pueden resultarnos muy atractivas en la tienda o en una foto, pero que finalmente se quedan en un rincón del armario porque finalmente no les damos uso. Lo que no quiere decir que no debamos atrevernos a intentar algo nuevo de vez en cuando.
Problema 3: De mis prontos y caprichos.
A lo largo de los años es normal que experimentes con diferentes estilos y colores hasta que consigues definir las líneas básicas de tu armario y tienes más claro lo que te gusta y lo que no. A menudo me ha pasado que he visto una foto de un look en internet y he pensado "Qué buena idea, debería comprarme algo parecido". Y entonces me dedico a comprarme cosas de ese estilo o color. A veces el experimento me ha funcionado, pero en otras ocasiones, después de un tiempo, me he hartado de esa prenda o color. He tenido una fase rosa, una fase marrón, un fase verde... Y a veces le he dado bastante uso a esa prenda, y en otras ocasiones no tanto.
Otro elemento a tener en cuenta cuando vemos algo que nos inspira es si luego eso mismos se va a ver bien en nosotros o realmente nos lo vamos a poner.
Solución: no lanzarnos inmediatamente con compras impulsivas. Y en todo caso, si nos da por algo, comprar una sola cosa para ver qué tal nos va con ese nuevo estilo. Si finalmente nos gusta, seguir explorando.
Problema 4: Prendas repetidas.
Enlazando con lo que comentaba anteriormente de que a veces tiendo a tener demasiadas cosas que se parecen, una de mis grandes dudas a la hora de comprar algo es el color, sobre todo cuando esa prenda puedes encontrarla en varios colores además del negro.
Sé que con el negro siempre acierto, pero también es cierto que me gusta variar y tener otros colores además del negro. Cuando no puedo decidirme, me acabo llevando esa misma prenda en negro y en otro color más. Con lo cual acabo con el armario lleno de "clones" en dos colores. Si bien por un lado no tiene porqué suponer un problema, también es cierto que llegado un momento se hace algo repetitivo.
El mismo jersey en negro y en gris.
Solución: pensar con qué vamos a combinar esa prenda y en qué color nos vendría realmente mejor. A veces hay prendas que tienen un aspecto completamente distinto al elegirla en otro color, sobre todo porque el negro aporta mucha elegancia. De vez en cuando no está mal aventurarnos en el mundo de los colores, pero si no estamos seguros, sabemos que el negro siempre es una apuesta segura.
viernes, 18 de enero de 2013
Los cupcakes y de las teterías inglesas: ¿moda pasajera o tendencia a largo plazo?
El cupcake es un dulce norteamericano cuyo origen se remonta al siglo XIX, cuando la medida de los dulces se hacía gracias a las tazas de té y se horneaba calentándolos dentro de los mismos, de ahí su nombre. Viene a ser algo así como una magdalena decorada con crema y otros elementos. Tanto su diseño como sus colores son de los más variados, siendo uno de sus mayores atractivos.
Desde hace un tiempo los cupcakes se han puesto de moda. Casi no hay pastelerías en cuyas vitrinas asomen estos pequeños pastelitos de colores. A ello se ha sumado la aparición de numerosos cursos para aprender a hacerlos.
Acompañando a los cupcakes, ha surgido una moda secundaria, que es la de las típicas teterías inglesas. Las teterías habituales que puedes encontrar en Málaga tienen una temática bastante distinta: en su decoración son muy coloristas y se inspiran en motivos árabes, los juegos de té son de barro, metal o cristal, ofrecen una amplia variedad de té, café, zumos y batidos, así como otros dulces (tartas, gofres, crêpes...).
Desde hace un tiempo han surgido teterías que imitan a las clásicas teterías inglesas: paredes de papel pintado, decoración romántica, juegos de té en porcelana blanca, amplia variedad de té y café, a lo que se añaden dulces típicos de las meriendas inglesas: muffins, cupcakes, pastelitos, tartas, tostada inglesa, etc...
Los precios de este tipo de teterías son muy variables: algunas son caras en comparación con otros lugares mientras que otras ofrecen precios muy competitivos. Es un hecho que la gente no sólo va allí a disfrutar de un buen té y una tostada inglesa, también de una atmósfera diferente y de una bonita decoración.
Personalmente, me gustan más estas "teterías inglesas". El otro día estuve en una llamada "Christine" (en Calle Mármoles para los que viváis en Málaga) y mi novio y yo disfrutamos de una estupenda merienda (con muffin de chocolate y tostada inglesa incluida) por un precio muy asequible. El lugar era muy agradable, con una decoración preciosa, y los tés eran exquisitos. Mi única duda es si estos sitios permanecerán cuando se agote la moda del cupcake o se reconvertirán en otra cosa. Ojalá permanezcan.
¿Está sucediendo igual en el lugar donde vivís? ¿Están de moda las teterías inglesas o ya se veían antes? ¿Os gustan estas "teterías temáticas"? ¡Espero vuestros comentarios!
Manicura con esponja y nuevas pegatinas para las uñas.
Aunque Fin de Año queda un poco lejos, quería enseñaros la manicura que llevé, sobre todo porque estrené unas nuevas pegatinas para las uñas de una marca que no conocía.
Como base, hice un degradado con esponja de morado a plateado. Como base plateada utilicé el color Rich & Pretty nº 82 de Essence. Es un plateado muy suave que si lo utilizas con una sola capa casi parece un transparente con algo de brillo. Para el degradado en morado utilicé el Vampyre´s Love en color morado de la colección de Essence del año pasado.
Las pegatinas son de la marca Andrea Fulerton. Me gustó porque los diseños no los había visto en ninguna otra parte. Se despegan del papel y luego se pegan con facilidad en la uña. Finalmente, aplicas una capa de transparente para proteger y está listo. Desconozco el precio porque fue un regalo, pero si alguien lo sabe que me deje un comentario y lo añado. Lo he estado buscando pero no lo encuentro por ninguna parte.
Estas son mis uñas casi una semana después. La pintura se había despegado un poco, pero las pegatinas se mantenían bastante bien. Estoy contenta con ellas porque son bastante resistentes y aguantan bien el paso del tiempo. Pierden un poco el pigmento, pero no son de esas que se te empiezan a despegar por una esquina y se te enganchan con todo. Lo único es que tienes que tener cuidado al despegarlas del papel para no doblarlas ni romperlas. En ese aspecto sí son algo más delicadas que otras.
Mis compras en las rebajas.
Para estas rebajas mi pensamiento estaba puesto en prendas que, aunque ya tengo en mi armario, voy a tener que jubilar pronto. En concreto, tengo algunos vestidos que, del uso, ya se ven muy viejos. Así que si podía encontrar cosas como vestidos o faldas, es lo que mejor me venía.
La semana pasada estuve en una especie de mercadillo de segunda mano y de cosas artesanales que habían montado varias pequeñas tiendas de Málaga. Me acabé llevando varias pequeñas gangas que me venían genial, que además se encuentran en muy buen estado y que me salieron a un precio fantástico.
Me llevé este vestido de punto en color morado. Este tipo de vestidos los utilizo un montón porque, aunque son sencillos, luego son muy combinables y adaptables a mi estilo con unos buenos complementos. Me costó 10€.
Luego me llevé este precioso vestido de terciopelo negro. Tiene escote de pico, un poquito de vuelo y la manga ligeramente abullonada. Me enamoré de él en cuanto lo vi, y la verdad es que queda muy bonito. Creo que le puedo sacar mucho partido tanto para diario como para ocasiones especiales, todo en función de los complementos que le añada. Y me llamó la atención que el terciopelo está en perfecto estado. Me lo llevé por 12€.
Y finalmente este bonito broche hecho a mano, que me costó 6€.
El coste total de mis rebajas han sido de 28€, y creo que está bastante bien. Salvo que encuentre alguna ganga más, me doy por satisfecha ;). ¿Cómo han ido las vuestras? :D.
Ideas para decorar camisas y jerséis de cuello vuelto: broches y pañuelos.
¡Hola de nuevo! Ha pasado una semana desde la última vez que actualicé el blog, y es que me he tirado varios días en cama con fiebre. Hoy estoy un poquito mejor, salvo porque cuando hablo parezco un cantante de Black Metal XD.
Antes de ser atacada por el malvado virus, había preparado unas fotos para hablar de diferentes formas en las que podemos decorar un jersey o una camisa. Perdón si las fotos no son muy buenas, espero que os hagáis una idea de lo que quiero decir.
Como sabéis, solemos utilizar los broches para decorar chaquetas o jerséis colocándolos en un lateral. Son una forma sencilla de decorar una prenda y sumarle un elemento un poco más personal. De este modo podemos transformar un jersey aburrido o una chaqueta algo seria en algo mucho más cercano a nuestros gustos.
Pero hay otras alternativas interesantes al clásico broche en el lateral o en la solapa de la chaqueta. Una forma original es darle al broche la función adicional de colgante, y ponerlo sobre el cuello del jersey o camisa, justo en el centro. Funciona muy bien con broches que tengan un diseño simétrico, y si tienen elementos que cuelgan, como cadenas, destacan aún más. Pueden utilizarse sobre los cuellos de las camisas o de los jerséis, como por ejemplo en jerséis de cuello vuelto.
En esta primera foto he utilizado un broche de estilo romántico sobre el cuello del jersey. Se ve muy bien, lo único es que el broche es algo pesado y arrastra un poco el cuello, por lo que en estos casos habría que utilizar un jersey más grueso o bien un broche más liviano. Es un elemento que también debemos tener en cuenta.
Éste es un segundo ejemplo con otro tipo de broche, que también quedaría muy bien en una camisa o en el escote de un vestido.
De esta forma aportamos un elemento decorativo adicional a nuestro look, especialmente cuando llevamos cosas de cuello alto, que siempre nos limitan un poquito más el tema de collares y gargantillas.
Otra opción es la incorporación de un pañuelo. Lo colocamos bajo el cuello, igual que nos pondríamos una corbata, hacemos un bonito lazo, y luego volvemos a ajustar el cuello vuelto del jersey. También podría aplicarse con una camisa, igual que si le añadiéramos una corbata pero en su lugar hacemos un ñazo. En este ejemplo, utilicé un pañuelo de calaveras, y como veis le da un aspecto diferente al sencillo jersey de cuello vuelto.
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