- La piel pálida y la estética gótica.
La palidez es uno de esos elementos clásicos dentro de la estética gótica, probablemente uno de los más reconocibles junto con el cabello negro o el maquillaje sobrecargado, casi al punto de convertirse en una especie de cliché.
La búsqueda de la tez blanca e inmaculada proviene, en la estética gótica, de diversas fuentes. Por un lado, porque en tanto que en la subcultura existe un interés por la muerte y lo macabro, una tez pálida recuerda a la faz de los muertos. De ahí que éste fuera un rasgo que ya se buscaba desde los años 80.
Por otro lado, la influencia de corrientes historicistas, principalmente la victoriana, han hecho de la búsqueda de la palidez una especie de ideal. En tanto que en el siglo XIX la piel de porcelana se consideraba un signo de belleza, muchos tratan de lograr ahora lo mismo.
En tercera instancia podemos destacar una última fuente de gran influencia, la cultura vampírica, donde los vampiros, en tanto que seres humanos fallecidos y resucitados como no-muertos, nos inspiran con su belleza tétrica y sus pieles casi translúcidas.
- ¿Piel pálida o piel natural?
Actualmente, al resto de la sociedad le choca bastante cuando alguien busca deliberadamente mantener una piel blanca alejada de los rayos solares. Hoy en día el concepto de belleza pasa muy a menudo por pieles bronceadas, incluso se las considera de aspecto mucho más "sano" que una piel muy blanca.
No obstante, dentro de la estética gótica se suele incidir en esa idea de piel de porcelana, tanto que algunos se plantean si verse más blancos los haría verse "más góticos". Y la respuesta es que no. Broncear tu piel es una elección personal, del mismo modo que mantenerla pálida. Ambas posibilidades son completamente respetables y válidas. Pero el color natural de tu piel jamás debe ser un elemento excluyente o determinante con respecto al resto de los góticos o respecto a la percepción que tengas sobre ti mismo, tanto en un sentido como en otro (ni te menosprecies ni menosprecies a los demás).
Por lo tanto, me parece genial que haya góticos que defiendan su piel pálida porque es así como les gusta verse, siempre que ello no nos lleve a pensamientos racistas o excluyentes respecto de los demás. Hay que recordar que la subcultura gótica no es únicamente una estética, también es un movimiento cultural. Y el color de la piel no determina nada en ese sentido.
Si tienes la piel morena, puedes tratar de clarearla si piensas que ello va mejor con tu estética o con tus ideales, aunque mi experiencia es que por lo general no se ve bien y queda demasiado antinatural. Mi mejor consejo es que enfatices el color natural de piel porque probablemente te hará ver mucho mejor. No obstante, lo anterior es una opción personal como cualquier otra.
Por otro lado, si eres de esas personas a la que le gusta ir a la playa y tomar algo de color (o porque sencillamente te gusta ir a la playa), no dejes de hacerlo. Siempre recalco que es importante no dejar de hacer aquellas esas cosas que te gustan por el hecho de que a muchos góticos no les guste o no sea una actividad especialmente popular entre otros góticos. No obstante, si prefieres proteger el color pálido de tu piel, también tendrás que tomar algunas medidas.
- Si tu piel es pálida o más bien blanca.
Si tu piel es naturalmente blanca, y es así como la quieres conservar, o bien porque quieres enfatizarla así aunque no sea del todo pálida, debes seguir una cierta rutina todo el año, y particularmente en verano. Utiliza cremas hidratantes que tengan alto factor de protección, y no olvides aplicarte crema protectora con factor de protección alto (mínimo 30, aunque la tienes de factores aún más altos) cada vez que salgas a la calle. Además esta protección debe renovarse cada dos horas, especialmente si tu piel es muy sensible al sol.
A ello puedes añadir sombreros y gafas de sol para proteger tu rostro, leggins o medias muy finas para evitar broncear tus piernas o llevar siempre a mano alguna rebeca fina que te proteja del exceso de sol. Un aliado ideal son las sombrillas.
Si sufres algún tipo de quemadura o enrojecimiento, utiliza una crema que tenga aloe vera o manzanilla, las cuales te ayudarán a regenerar más rápidamente.
- Si tu piel es cetrina, morena o negra.
Hay personas a las que les favorece más un color de piel ligeramente bronceado, normalmente porque tienen un tono de piel amarillento que, cuando no toman el sol, les da un aspecto enfermizo. O bien porque el color de tu piel es naturalmente más oscuro. No pienses por ello que estás exento de sufrir problemas a causa del sol.
Si piensas que la palidez no te favorece y te ves mejor con un tono más bronceado, o porque es tu color natural de piel, toma el sol de manera gradual. No olvides aplicar una protección solar para evitar cualquier quemadura. Tampoco olvides hidratar tu piel habitualmente para que no se reseque y tenga un aspecto suave.
En aquellos días en los que haga mucho calor o el sol sea especialmente fuerte, es conveniente que apliques algo de protección solar para salir a la calle como precaución. Aunque tengas la piel morena o te broncees con facilidad, ello no evita que puedas quemarte o tener algún tipo de enrojecimiento.