Por pura casualidad encontré en Youtube un corto que, cuando lo vi con ocho años, me dio pesadillas durante semanas. Ahora lo he vuelto a ver y pienso que es genial (aunque sigo creyendo que es bastante perturbador). Ello me ha hecho pensar en algunas películas que, al verlas de pequeña, me causaban terror, pero que ahora se han convertido en películas que me gustan mucho. Lo curioso es que cuando las veía siendo niña, disfrutaba con ellas, aunque luego pasaba malas noches.
1 - Drácula (1958): Supongo que Christopher Lee se sentiría orgulloso si supiera que su película todavía puede aterrorizar a niños mucho años después de su estreno (al menos a mí, a los del resto los de mi generación y a los de ahora no sé...). Esta película no llegué a verla entera porque mis padres decidieron acostarme al observar mi expresión, pero las secuencias que vi me impresionaron mucho en su momento. Ahora se ha convertido en uno de mis clásicos imprescindibles de vampiros.
2 - Sleepy Hollow (1949): Mi relación con esta película es curiosa. Mi madre me la ponía sin parar pensando que me gustaba. Y en efecto me gustaba. Pero cuando llegaba la parte en la que Ichabod debía cruzar el oscuro y tenebroso bosque, en mitad de la noche, y perseguido por el Jinete sin Cabeza, me asustaba un poco. La secuencia tiene la virtud de que te va metiendo en la atmósfera poco a poco, hasta la trepidante persecución. Hoy en día es de mis películas favoritas de Disney y la recuerdo con cariño.



3 - Retorno a Oz (1985): Aunque ahora se ha convertido en una película de culto, en su día fue un fracaso por considerarse demasiado oscura y aterradora para el público infantil. Lo cierto es que ver a una mujer sosteniendo su propia cabeza entre sus manos y escenas en la misma línea, impresiona bastante cuando tienes siete u ocho años. Veinte años después volví a verla, y me pareció una película espectacular, tanto en su argumento como en su fotografía y escenarios, muy imaginativa, y con ese pequeño toque oscuro.
4 - La maldición de las brujas (1990): Con este película tenía una relación amor-miedo. En general disfrutaba mucho con esta película, pero recuerdo que había un par de escenas que me asustaban un poco. Por un lado, estaba la escena de la transformación de las brujas, pero particularmente me asustaba la escena del cuadro.
Al principio de la película hablan de la desaparición de una niña, de la cual su padre había hecho un retrato donde se la veía junto a una casa. Tras desaparecer, se dieron cuenta de que a veces la niña aparecía en lugares diferentes del cuadro y cada vez más mayor. En aquel momento me pareció un concepto bastante aterrador y me producía desasosiego, añadido a la cantidad de cuadros que hay en mi casa.
5 - Al final de la escalera (1980): Vi esta película con unos nueve o diez años, a pesar de que no es una película destinada al público infantil. Cuenta la historia de un hombre que se va a vivir a una vieja casa y comienzan a experimentar sucesos paranormales, por lo que sospecha que en la casa habita un espíritu, el espíritu de un niño además. A día de hoy la considero un clásico del cine de terror por la genial atmósfera que crea y sin utilizar efectos especiales de ningún tipo. Sin embargo, durante bastante tiempo desconfié de los desvanes y de las bañeras...
Y éstas son mis cinco películas con las que ahora disfruto mucho, si bien de pequeña me causaron más de una pesadilla. ¿Cuáles son las vuestras?
PD: Si por curiosidad queréis ver el corto del que os hablaba al principio, aquí tenéis
el enlace.