Como comenté ayer por Facebook, he estado con gastroenteritis esta semana, con lo cual he estado pegada al sofá con mi mantita y viendo películas. Muchas gracias a todos los que me habéis deseado una mejoría rápida :). Afortunadamente, hoy me encuentro bastante mejor, y he sacado algo de tiempo para hacer una entrada.
Sé que no es la gran cosa (tengo un par de buenas ideas para futuras entradas en el horno además de peticiones), pero siempre me hace ilusión compartir mis regalos de cumpleaños con vosotros. El 22 de febrero cumplí un añito más (ya van 31), y lo cierto es que este año ha sido muy variado.
Mi madre me regaló este genial bolso forrado de pelo decorado con un camafeo. Me gusta mucho porque tiene un toque retro a lo antiguo y es muy amplio. El asa no me resulta tan cómoda al ser muy corta, pero le pongo la cadena de otro bolso y solucionado.
Unos bonitos zapatos, que además son muy cómodos. Son de la marca Dorking, con la que tengo buenas experiencias. Casi nunca llevo tacón (o no mucho al menos) porque no me compensa el posterior dolor de pies, pero he de admitir que estos zapatos son comodísimos, y además desde el primer día. Me gusta para esos looks en los que quieres ir un poco más arreglada.
Una figura de coleccionista de Sleepy Hallow del personaje de Ichabod Crane. Al ser mi película favorita, no me pude resistir a tenerla. Me sorprendió lo bien hecha que está, ya que a veces esta clase de figuras no se parecen nada a los personajes originales. Lo malo es que ahora querría tener las demás de la colección y son muy difíciles de encontrar XD.
Dos libros complementarios de Harry Potter, que me regaló mi novio. Quizás no es algo que yo me comprarías, porque cada libro vale 5€ y son muy finitos, pero me encantó como regalo. Además, el importe se destina a una fundación benéfica.
Un súper Tiranosaurius Rex al que he llamado Calvin :D
El Risk del Señor de los Anillos. Todavía no he jugado, pero tengo muchas ganas de estrenarlo.
El segundo libro de la saga del Mago de Oz (la verdad es que estos me lo regalé yo misma XD).
Y, por fin, ¡una sombrilla! Sé que lo que "se esperaría" de mí es que la sombrilla fuera negra. En la tienda donde me la regaló mi padre había dos modelos diferentes, uno negro y otro blanco. Pero la verdad es que el blanco era mucho más bonito, a parte de que el negro, por el diseño, no podía hacer su función de sombrilla que es precisamente protegerte del sol, y aquí en Málaga el verano puede ser sofocante :(. De todas formas, si veo que le doy verdadero uso y me protege del sol como espero, me plantearé en comprarme otro modelo.













































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