Esta entrada se podría haber llamado de muchas formas: Lolitas y exclusión, Heavies y exclusión, o simplemente "Gente que viste distinto y a la que le gustan cosas diferentes al resto, y exclusión". En suma, es una entrada sobre esas situaciones en las que, ya sea por tu forma de vestir, o por tus gustos y creencias personales, sufres una de las muchas formas de exclusión que existen.
Qué es la exclusión y cómo se manifiesta.
La exclusión puede darse en cualquier lugar y desgraciadamente a cualquier edad. Es cierto que la etapa escolar es más propicia para este tipo de comportamientos porque es un período en el que muchas personas despliegan su crueldad y estupidez más primitiva. Y muy particularmente cuando no encajas con tus compañeros de clase.
Sin embargo y por desgracia, crecer y madurar no siempre te libra de esa clase de experiencias desagradables.
La exclusión puede manifestarse de muchas formas, por activa y por pasiva: desde gente que te evita, a miradas de desprecio, comentarios a tus espaldas, hacerte el vacío o, cuando las cosas se tornan más graves, puede llevar al insulto e incluso a la violencia.
La exclusión puede darse en cualquier parte: entre tus compañeros de colegio, tu lugar de trabajo, tu propia familia o por parte de gente anónima en una situación cotidiana.
¿Por qué sucede la exclusión? Desgraciadamente, se desarrolla tanto por la existencia de determinadas creencias en el que la aplica, como por la mera inexistencia de motivos, es decir, por pura crueldad y aburrimiento.
Con todo hay que decir que, en relación con la subcultura gótica, los motivos suelen estar más o menos delimitados. Suele nacer de una sucesión de clichés e ideas falsas (a menudo, aunque no siempre, ligados al satanismo y al vampirismo) que hacen nacer en la gente la idea de que un gótico es raro, siente adicción por la sangre, busca el sufrimiento propio y ajeno (el cliché del suicidio también es habitual) y hay en él una suerte de aura malvada. De forma muy simplificada, eres una suerte de "ente maligno" que se merece lo malo que le suceda, y es "normal" que haya gente dedicada a avergonzarte o herirte delante del resto.
Estas ideas pueden provenir porque por tu forma de vestir, que te identifica claramente como gótico e inmediatamente te asocian con una serie de clichés o imágenes preconcebidas de lo que es ser gótico; o porque a lo largo de una conversación manifiestas unos gustos, creencias y aficiones diferentes. A ello puede sumarse un comportamiento más introvertido o menos participativo que el resto de la gente (por ejemplo, no mostrar interés en participar en ciertas actividades del instituto o no querer salir con tus compañeros de trabajo) que hacen que, sin tú buscarlo, seas excluido por completo.
¿Cómo luchar contra la exclusión?
Es muy difícil dar una fórmula de cómo enfrentarse a este tipo de situaciones porque cada persona tiene una personalidad y reacciona de una manera. Y porque la respuesta no va a ser igual en escenarios diferentes: no respondes de la misma forma a la exclusión cuando sucede en el colegio que cuando se produce por parte de tus compañeros de trabajo.
Cuando ésta se produce en el colegio o en el instituto, y siempre que produzca una sensación de malestar en quien la sufre (hay gente a la que le es indiferente), yo aconsejaría hablarlo con los padres y los profesores. Puede que te cuelguen el cartel de "chivato" o "bocazas", pero soy de la opinión de que si alguien te lo está haciendo pasar mal en clase sin tú merecerlo no tienes porque aguantarlo, y lo natural es acudir a los adultos responsables que están ahí para poner orden (o se supone que deben hacerlo).
Cuando se es adulto, la situación cambia porque normalmente no puedes acudir a nadie, o porque simplemente se te supone la madurez suficiente para afrontar esas situaciones. Dicen que la indiferencia duele más que el odio, y si sufres situaciones como chismorreos o gente que te hace el vacío a drede, en ocasiones lo mejor es simplemente ignorarlos y no darles pie a continúen con su actitud.
Sin embargo, con ciertos individuos la indiferencia es vista como una especie de carta blanca para continuar atacándote indiscriminadamente. En estos casos, lo mejor es una respuesta cortante, seca pero educada. Pasar al insulto o a la violencia es el peor paso que puede darse pues le estaréis dando al agresor lo que busca (una excusa) para seguir con su juego. Y lo que menos va a esperar (desgraciadamente es así) es una respuesta educada e inteligente.
Lo malo de estas situaciones es que a veces pueden derivar en un sentimiento de total frustración ante la impunidad del que nos molesta. Una respuesta que te da mucha gente, en particular gente a la que acudes en busca de ayuda, es que vistiendo así "te lo has buscado tú solo". Eso es absolutamente FALSO. Lo último que buscamos es que nos insulten o ser la diana de comportamientos vejatorios. La culpa no puede estar en la víctima, está en el que agrede. Y decir que la culpa es tuya por llamar la atención de ese modo al ir así vestido, es una excusa y es absurdo.
Otras conductas positivas con las que ayudar.
Es una idea repetida hasta la saciedad, pero no es menos cierta: a la sociedad le da miedo lo que no conoce, y desprecia lo que es diferente. Y la subcultura gótica está rodeada de una especie de leyenda negra, muchas veces injustificada. Por eso, siempre que me dan la oportunidad o me preguntan, trato de explicarle a la gente que en realidad somos gente de lo más normal, pero con unos gustos y afinidades diferentes. Ciertamente podemos ser más introvertidos que el resto del mundo, pero no buscamos hacer mal a nadie ni hacerlo a lo demás. De hecho, lo que más queremos es que nos dejen tranquilos.
A lo mejor es un granito de arena pequeña en proporción a toda la playa de ignorancia a la que a veces nos tenemos que enfrentar, pero es mejor que no hacer nada. Ser maleducado o brusco no contribuye a nada, y quizás cambiar la mentalidad de una persona puede llevarnos una reacción positiva en cadena.
Otra conducta que encuentro muy positiva, y de la que creo que a veces nos olvidamos, es aplicarnos a nosotros mismos la idea. Es decir, pedimos a los demás que sean tolerantes con nosotros, que no nos hagan blanco de exclusiones. No hagamos nosotros lo mismo con los demás. Es decir, a mi no me gustan la cultura Emo, pero no tengo porque mostrarles desprecio cuando yo no quiero que me lo muestren a mi.
S.O.P.H.IE. y otras reacciones sociales.
En algunos casos, la violencia de las agresiones ha llevado a que en algunos países se lleven medidas concretas para promover la tolerancia con las diferentes tribus urbanas, en particular con los góticos.
La muerte en 2007 de una chica gótica en Reino Unido, Sophie Lancaster, tras una brutal paliza, llevó a sus padres a fundar la
Sophie Lancaster Foundation para promover acciones de concienciación social como charlas en los colegios.
En México, en 2008, casí 1.000 personas acudieron a una marcha en favor de la tolerancia tras el ataque sufrido por un grupo de Emos.
En España no he encontrado ningún tipo de asociación que promueva este tipo de conductas, pero sí hay algunos foros en los que se ha hablado sobre este problema. Lo cual demuestra que, con independencia de la gravedad de la agresión, sea ésta física o psicológica, existe actualmente.
Experiencia personal.
Aportando un poco de mi experiencia, la verdad es que no he tenido que sufrir ningún tipo de agresión grave, pero soy consciente de ha habido gente que ha hecho comentarios a mis espaldas. Desde cosas como "Es que ella es muy rara" dicho con bastante maldad, a "¿De verdad eres amiga de esa chica?", además de las típicas miradas de "bicho raro" que cualquiera te echa por la calle.
Mi mejor arma para combatir este tipo de cosas ha sido la total indiferencia. Al final concluyes que tampoco tienes que darle más vueltas a comentarios ignorantes de gente con la que en realidad no tienes relación alguna y que en el fondo no te importan (ni tú a ellos). Lo que me hace feliz es ser y vestirme como soy, y eso no va a cambiar por verme de una forma que a la gente le resulte más "aceptable".
No sé si alguno de vosotros ha sufrido algún tipo de experiencia intolerante o exclusiva, pero me encantaría que hablara de ella en los comentarios y de cómo se enfrentó a la situación, pues creo que es positivo para todos.
En cualquier caso espero que esta entrada os haya parecido interesante y os aporte alguna ayuda ante este tipo de situaciones desagradables. Creo que a todos nos hace reflexionar, con independencia del lado del espejo ante el que estemos, y las aportaciones positivas, en cualquier sentido, son bienvenidas.