Estamos acostumbrados a que la moda gótica sea fuente de inspiración para los grandes modistos, que la reinterpretan a su antojo, ya sea en su forma más espectacular, o en lo que ellos consideran una versión más "sofisticada y depurada" de la estética gótica.
Colección Elie Saab 2011-2012
Solemos interpretar esa tendencia como algo negativo. Es cierto que algunos desvirtúan la idea original de la estética gótica, pero otros verdaderamente la subliman creando prendas que realmente capturan la esencia dramática y oscura de una particular forma de vestir.
Cuando ello se traslada a la calle, la cosa cambia. La moda que se ve en las tiendas no busca ser tan llamativa pues no ha sido ideada para ser vestida en la pasarela sino en la vida diaria, lo cual tiene su lógica. Pero lo que suele hacer que rechinemos los dientes es cuando se toman elementos que caracterizan a una subcultura o a una estética, se sacan de su contexto y tratan de incluirse en un conjunto que se juzga estéticamente "más correcto" ya sea porque no es tan extremo, tan lúgubre, o simplemente porque está mejor combinado con tendencias que "están de moda".
Así sucedió cuando las tachuelas se pusieron de moda, y algo tan típico de la estética gótica o metal como los cinturones de tachuelas, eran vendidos en toda clase de tonos fluorescentes y se paseaban por las discotecas sobre vestidos de brillantina.
O cuando las calaveras dejaron de ser algo tétrico para convertirse en el último grito. Ahora las encontramos absolutamente en todas partes: bolsos, chaquetas, camisetas, anillos, broches...
Jersey de calaveras de Asos
Cada cierto tiempo, lo gótico (o algo que lo caracteriza) se pone de moda. Lo llamen "neo victoriano", "gótico refinado" o de cualquier otra forma, la moda se apropia de elementos que solemos considerar "nuestros", exponiéndolos y reconvirtiéndolos hasta la saciedad.
Es posible que muchos hayáis experimentado el mismo sentimiento: nos han robado algo, lo han convertido en un objeto "mono y brillante" y toda adicta a la moda lo lleva, cuando nosotros hace años que lo conocemos.
Lo natural es sentir aversión, porque ahora vemos un mismo icono vacío y repetido sin sentido hasta el infinito, e incluso odio hacia esas marcas que lo han convertido en algo comercial y sin contenido. Yo solía pensar eso, pero tras un momento de reflexión te das cuenta de que el problema no lo es tanto. Lo que tenemos ante nuestros ojos es en realidad una oportunidad.
¿Por qué deberíamos alegrarnos cuando una gran marca copia algo de la estética gótica y lo pone de moda? Por varias razones.
Primero, porque la "fashionista" de turno que en un determinado momento le da por llevar calaveras, clavos o un corsé, por decir algo, lo hace por moda, porque es la última tendencia y mucha gente va a hacerlo. Pero lo último que quiere la gente no gótica al llevar este tipo de elementos es, precisamente, parecer gótica (en ocasiones porque sienten cierto desprecio hacia nuestra forma de vestir, otras veces porque sencillamente no les gusta). Siempre la combinaran con otras prendas que la identifiquen claramente como "chica que va a la moda", pero lo último que quiere es que su aspecto sea siniestro o dramático en un sentido oscuro.
Fuente: http://www.orangeblue.cl/tendencias/calaveras-de-lo-gotico-a-lo-chic/
El hecho de que sea una moda, que puede ser más o menos pasajera, también supone que llegado un momento la gente no gótica se cansará de esas cosas y dejará de usarlas. Probablemente acaben en un rincón de su armario o en Ebay.
Segundo, es una oportunidad para nosotros porque nos ofrece prendas que se acomodan a nuestro estilo a un precio más asequible. Además, hay que sumarles la ventaja de que suelen estar diseñadas desde una perspectiva más práctica y versátil que la de las tiendas góticas. Sí, quizás no se vean tan vistosas, pero la manufactura y la calidad siguen siendo buenas. Y por lo que te puede costar una camisa en una tienda gótica, en una marca no gótica puedes llevarte dos o tres.
Camisa con chorreras de Zara
Con todo, hay que ser precavidos y comparar precios y ofertas. Que Zara o Topshop vendan un vestido de aspecto muy gótico, no significa que su precio vaya a ser siempre fabuloso. Hay que tener paciencia, buscar mucho y comparar precios.
Tercero, porque nos ofrecen nuevas ideas de cómo combinar prendas desde un punto de vista más práctico, adecuado para la vida diaria. Es decir, no se trata de copiar paso a paso el Lookbook de Mango. Pero a lo mejor la forma en la que muestran combinados una falda larga y un top resulta interesante, a lo que tú luego puedes añadir tus propios complementos y acentuar tu lado gótico.
Tampoco hay que dejar de lado lo que nos ofrecen las grandes colecciones de modistos como Anna Sui, Jean Paul Gaultier o muchos otros. Sus looks están pensados para la pasarela, pero precisamente ese elemento de mayor teatrilidad puede ser muy inspirador a la hora de acentuar y hacer un poco más "extremos" nuestros looks.
Por supuesto, también sucede lo contrario: que en ocasiones la moda gótica se inspira de tendencias actuales. Pero eso es tema de otra entrada ;).
¿Qué opináis vosotros cuando lo gótico se convierte en tendencia? ¡Espero vuestros comentarios!
Por supuesto, también sucede lo contrario: que en ocasiones la moda gótica se inspira de tendencias actuales. Pero eso es tema de otra entrada ;).
¿Qué opináis vosotros cuando lo gótico se convierte en tendencia? ¡Espero vuestros comentarios!














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