La máscara mortuoria (aunque según la RAE el término más correcto sería el de "mascarilla funeraria"), es una copia fiel del rostro de una persona fallecida. Se emplea una técnica de vaciado en yeso y luego reproducido por medio de materiales fluidos con un punto de fusión bajo como cera de abejas o este material combinado con otros, como ciertos tipo de resina. Se obtiene así un retrato en tres dimensiones del rostro del difunto.
Desde la Edad Media se vienen realizando máscaras mortuorias para los Reyes, si bien esta costumbre se fue luego extendiendo a otras capas de la scoiedad. No obstante, hay que destacar que es una costumbre funeraria que data desde los Antiguos Egipcios y los Romanos, que se referían a ella como majorum imagines. Se cree que la expresión podría provenir del término latino Mascus que significa fantasma.
En la antigua Roma,el cuerpo de Julio César fue cubierto con materiales endurecedores y luego vaciado en cera de abejas para ser exhibido a los pies de Marco Antonio en la escalinata del Senado . En el antiguo Egipto, durante la época posterior a la dinastía Ptolemaica la técnica fue construir sarcófagos con el retrato del difunto en él.
La tendencia continuó expandiéndose en Europa, particularmente entre los siglos XVIII y XIX gracias a las teorías basadas en la antropometría, las cuales trataban de discernir rasgos de inteligencia o criminalidad a partir de las marcas y formas del rostro. Ello condujo más adelante a hacer moldes de personas vivas.
En la Alemania nazi, el rostro del alto dignatario de las SS, Reinhard Heydrich fue objeto de un tratamiento de máscara mortuoria. Actualmente, la policía forense utiliza esta técnica para reconstruir rostros de víctimas y victimarios usando avanzadas técnicas informáticas. También es usada esta técnica para hacer copias vivas de rostros de personas en vida usando polímeros tales como resinas, poliuretanos, etc. Muchos personajes históricos han dejado un legado post mortem de su rostro.
Benjamin Disraeli
Dante Alighieri
Dante Gabriel Rosetti
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Felix Mendelssohn
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Enrique IV
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