lunes, 18 de junio de 2012

Páginas de interés: looks góticos y The Lady of the Manners.

Hace tiempo que no hablaba sobre algún blog o web de interés, y no es porque no los encuentre. Supongo que sólo se me acumula el trabajo, jeje. Y que la cantidad de gente con ideas interesantes es abrumadora. En cualquier caso aquí os dejo con un par de lugares cibernéticos profundamente interesantes:

-http://geekygothgirl.blogspot.com.es/ Un blog donde una chica gótica va posteando sus conjuntos. Siempre encuentro muy interesantes y útiles estos blogs, ayudan mucho en la confección de un vestuario para la vida diaria.
-http://gothiccharmschool.tumblr.com Es el tumblr de The Lady of the Manners, del blog Gothic Charm School. Admiro mucho a Jillian Venters, me gusta su forma de pensar y su estilo vistiendo, así que es interesante ver lo que va posteando.

Espero que os gusten los enlaces, creo que descubriréis muchas cosas interesantes.

Looks Inspiradores: looks góticos en gris.

El gris es de mis colores favoritos, lo ha sido desde siempre. Me encanta combinarlo con el negro, aunque solo también tiene mucha personalidad. Y me sorprende darme cuenta de que nunca antes le había dedicado una entrada en especial. Así que por petición de una lectora, aquí tenemos una extensa colección de looks góticos en gris, tanto femeninos como masculinos y de diferentes estilos. Aquí tenemos muchos buenos ejemplos.

El truco para combinar bien el gris con el negro: elegir una tonalidad que no sea tan oscura que pueda confundirse con el negro, sino que haga contraste. Lo bonito es que se vea la diferencia tonal y ambos colores se destaquen mutuamente. Espero que os gusten estos Looks Inspiradores, sección que tenía un poquito olvidada.




























Mis creaciones: mis goggles de inspiración steampunk. Tutorial.

Como os prometí, he aquí el relato de mi pequeña aventura en la construcción de unas goggles estilo steampunk, o dicho de otro, un tutorial sobre cómo las he hecho. Ante todo tengo que decir que mis gafas están a años luz de las maravillas que se pueden ver por la red. Las considero muy simplonas, pero yo tampoco deseaba algo exagerado ni que me supusiera mucho dinero. Después de mirar muchos tutoriales y darle vueltas a la cabeza, mi resultado es lo que veréis a continuación.

Si tengo que destacar dos características de mis gafas: su realización es relativamente sencilla, y por otro lado los materiales que he utilizado son fáciles de encontrar y baratos. Si únicamente queréis haceros unas gafas por decoración (que en buena medida, era mi intención, al margen de utilizarlas como complemento estético), éste puede ser un buen tutorial.

Materiales (pueden variar en función de vuestro diseño):
-2 tapaderas de plástico de dos botes de especias: las mías las cogí de dos botes de especies de la marca Hacendado, podéis coger cualquier tapadera que sea similar.
-Gafas de natación: podéis utilizar unas viejas que ya no uséis o bien comprar unas muy baratas. Yo compré las mías por 60 céntimos en un bazar chino. Escoged el color del modelo en función de vuestro diseño.
-Papel plastificado de colores (sé que tiene otro nombre, pero no recuerdo cuál es): yo cogí una vieja hoja de clasificador de color marrón sepia.
-Alambre.
-Cinta elástica.
-Pintura especial para metales y plásticos: yo he utilizado los colores Cobre Bruñido, Gris Metalizado y Verde Acorazado de la marca Game Color.
-Barniz para metales y plásticos.
-Pegamento para plásticos.
-2 argollas de metal.
-Fieltro.
-Abalorios para decorar (muelles, engranajes, etc...).
-Aguja e hilo.
-Tijeras.
-Tenazas.
-Papel de lija.

1 - Preparar la base de las lentes: utilizaremos los tapones de los botes de especias como base para las lentes. Les cortamos la tapadera y luego retiramos la parte central. Yo me ayudé de unas tenazas, pero podéis hacerlo también con un cútero unas buenas tijeras, eso sí, teniendo mucho cuidado de no cortaros. Con el papel de lija limamos las pequeñas esquirlas que hayan podido quedar o los trozos que no hayamos podido recortar. A continuación limamos toda la superficie de ambos tapones, y os quedará algo como esto.



¿Por qué limar toda la superficie de los tapones? Porque al ser una superficie lisa, la pintura adhiere más difícilmente. Con una superficie rasposa, la pintura se adhiere muy fácilmente y no es necesario dar tantas pasadas.

Una vez listos ambos tapones, pegamos con un pegamento especial las argollas de metal en la parte frontal. Con éstas se pretende otorgar mayor cuerpo y personalidad a la base de las lentes. Podéis utilizar cualquier elemento similar. Recordad que es importante que el pegamento esté bien seco para comenzar a pintar (mínimo, 24 horas)



2 - Pintado: quería salirme de las típicas gafas en tonos cobre, y me decidí por un tono verde óxido para así darles un toque más personal. Además, los complementos que tenía eran en tono plateado, y me pareció que quedarían mejor con ese color. Vosotros podéis escoger el color que queráis, en cobre también se verán preciosas.

Primero di una buena capa de pintura en color gris metalizado, para crear una base. Es necesario asegurarse de que no queda ningún resquicio de plástico visible. Hay que pintar tanto el exterior como los aros de metal y su parte interna. No obstante, yo no pinté la cara interna de los tapones, ya que no se iban a ver.



Tras la primera capa plateada, añadí una segunda capa de pintura verde mezclada con un poco de plateado. Quedó un precioso verde metalizado. Como veis, ya van cobrando un aspecto completamente diferente.



A continuación se me ocurrió darles un efecto oxidado y me arriesgué a probar algo distinto. Cogí un cepillo de dientes viejo y lo mojé en pintura color cobre. A continuación "raspé" las cerdas del cepillo en dirección a los tapones para que quedarán pequeñas gotitas. El objetivo era crear un "efecto óxido" y creo que quedó muy bien, le daba mucha personalidad.


Finalmente, cuando la pintura esté bien seca (muy importante para no arruinar el efecto óxido), procedemos a barnizar, dejando una parte importante de nuestras gafas listas.

3 - Pegar las lentes: tomamos la hoja de papel plastificado, ponemos un tapón encima y trazamos el cortorno. Hacemos esta operación dos veces. Recortamos los círculos, que tendremos que recortar un poquito más para que quepan en el interior. Con un poco de pegamento, los pegamos en la cara interna de cada una de las bases, ya tendremos nuestras lentes. Si pensáis que vuestro papel se ve demasiado claro, podéis pegar dos círculos en cada base y hará que el color se vea más oscuro.



El resultado final será algo como esto:



4 - Preparar la montura: a continuación cogemos nuestras gafas de bazar chino y procedemos a retirar todas sus partes. Únicamente nos interesa la montura de goma negra (la parte que sostiene las lentes). Igualmente le retiramos la parte central de la nariz y el elástico para sujetarlas ya que los vamos a reemplazar.


Unimos la parte central de las gafas (el lugar donde va la pieza que se apoya sobre la nariz) con un alambre. A continuación forramos ese alambre con fieltro (mi pieza quedó demasiado pequeña, debéis hacer que se vea más grande).





5 - Cinta de sujeción: a continuación introducimos la cinta elástica en el orificio de las gafas que está habilitado precisamente para ello y la cosemos en los extremos para que la cinta quede fija a la montura. Es importante que el extremo quede hacia adentro, como se ve en la foto. La cinta elástica nos servirá para sujetar las goggles a la cabeza o bien para tenerlas colgadas. También podéis utilizar cinta normal y luego añadirle una hebilla para regular el largo, se verá mucho más bonito (yo no tenía hebillas adecuadas :( ).


6 - Montaje final y decoración: antes o después de introducir las lentes en la montura, podemos añadir elementos decorativos a nuestras goggles: engranajes, botones, filigranas, resortes, etc... Yo añadí un resorte en la parte de la nariz y mejoró mucho el aspecto de las gafas. Finalmente añadí dos viejos botones plateados en cada lado, sobre la cinta elástica, que quedaban muy bien con los tonos y aspecto de las gafas.

¡Y éste es el resultado final!





Éste es el aspecto final de mis gafas, aunque planeo añadirles algunos engranajes plateados para enfatizar el estilo retrofuturista (ya postearé algunas fotos cuando lo haga). En mi opinión, mis goggles tienen mucho que envidiar a las maravillas que podemos ver en la red. Pero creo que, teniendo en cuenta los materiales utilizados, el resultado final es bastante bueno, con un proceso que creo que es asequible, tanto en el sentido económico como por la poca habilidad que requiere.

Espero que os haya gustado, o cuanto menos que os haya parecido interesante y os sirva de inspiración para vuestras propias goggles, que seguro serán geniales ;).

Mi Conjunto Favorito: Lenore Wolf.

Me alegra ver que la iniciativa de Mi Conjunto Favorito va despegando poco a poco. Otra lectora se ha animado a particpar, lo cual le agradezco muchísimo, con la esperanza de que otros lectores y blogueros también se vayan animando.

Así que os dejo con el precioso conjunto de Lenore y su comentario, me encanta el corsé, el camafeo y los detalles de encaje de la falda. Creo que es un conjunto realmente bonito con ese estilo romántico y oscuro.


Hola a todos, quiero compartir con ustedes uno de mis conjuntos favoritos, el cual consta de un leotardo negro, un corsé negro con delgadas lineas blancas, una falda con detalles de encaje igualmente negra, suelo usar estas prendas con medias de rejilla o rasgadas, ademas de las botas que llegan por debajo de la rodilla y un pequeño complemento: mi camafeo. En cuanto al maquillaje y peinado no considere necesario tomar fotos, simplemente uso un poco de delineador negro y polvo traslucido, como mi cabello es rizado solo lo dejo suelto, Me resulta muy cómodo y puedo usarlo para casi cualquier ocasión.







viernes, 15 de junio de 2012

La mujer en el siglo XIX.

En los peldaños más altos de la escala social, el mundo elegante del siglo XIX era un lugar glorioso. Sin embargo, para las mujeres que trabajaban el panorama era muy distinto. Después del trabajo doméstico, la industria textil era la que más mujeres empleaba, y las condiciones en las fábricas y los talleres textiles eran muy duras. Las mujeres se veían obligadas a trabajar doce o catorce horas al día, seis o incluso siete días a la semana. Los salarios de las mujeres eran tan bajos que, para sobrevivir, muchas se veían abocadas a la prostitución.



No obstante, el siglo XIX ofrecía más oportunidades a las mujeres. Las universidades públicas las aceptaban como estudiantes, y en la década de 1870 se fundaron colegios de señoritas, como Smith y Wellesley. Las mujeres hacían deporte. Montar en bicicleta, nadar y practicar esgrima eran actividades que estaban bien vistas para las mujeres. Algunas usaron bombachos para practicarlas: Amelia Jenks Bloomer (1818 - 1894), una feminista y periodista estadounidense defendió el uso de pantalones como alternativa más confortable al restrictivo corsé. El traje de Bloomer (una túnica sobre pantalones bombachos) se convirtió en el símbolo más odiado de feminismo, aunque tuvo sus defensores, entre ellos la revista inglesa Queen.



Existían roles sociales muy marcados. En 1854, Florence Nightingale (1820 - 1910) creó la enfermería durante la guerra de Crimea e instituyó una organización médica en el ejército británico. Se convirtió en una heroína cuando regresó a Inglaterra en 1856. 

La escritora George Sand (Amandine Aurore Lucie Dupin 1804-1876) es la cronista del amor, la política y la experiencia de la mujer en el siglo XIX en Francia. Su vida desafió las convicciones sociales. Sand exigía igualdad sexual y vivía de acuerdo con sus convicciones. Cambió de nombre, y tras nueve años de matrimonio, se separó de su marido, el barón Dudevant. George Sand también se embarcó en una serie de legendarias historias de amor (con Frédéric Chopin, entre otros) y en una prolífica carrera como escritora. Había heredado la fortuna de su abuela, lo que le permitió ser independiente financieramente.



Sand utilizaba la moda para expresar sus puntos de vista acerca de la igualdad sexual. Fumaba cigarrillos y adoptó el vestuario de los hombres: caminaba a zancadas por las calles de París vestida como un hombre, con pantalones, abrigo y botas de clavos. Los críticos del momento la consideraban una gran escritora, y sus contemporáneos Balzac y Flauvert la trababan como a una igual.

Sin embargo, George Sand constituía la excepción. La mayoría de las mujeres estaban todavía ligadas a las tareas domésticas. Mientras la moda masculina ganó en sobriedad, la femenina se tornó más exuberante. Se estableció una tácita ley: las mujeres debían exhibir el poder económico de los hombres. El siglo XIX trajo consigo un nuevo papel para las mujeres, convertidas en el símbolo de prestigio social de su marido, una esposa-florero. Una imagen que, a veces, se mantiene hoy en día.

La primera mujer de este tipo fue Josefina Bonaparte. Encabezó la moda francesa con ropa concebida expresamente para ella por el sastre francés Leroy. Entre sus objetos más preciados, un collar de perlas que había pertenecido a María Antonieta, que adquirió por 250.000 francos. El día en que fue coronada emperatriz eclipsó a su séquito. Aunque aparecía frecuentemente vestida de color rosa, Napoleón la prefería de blanco. En este sentido, la emperatriz  fue autora de numerosas tendencias: popularizó el blanco, se revitalizaron los adornos de piel y los chales de cachemira. La ropa era su pasión, hecho reflejado en un inventario realizado en 1809: 676 vestidos, 49 vestidos de corte para ceremonias oficiales, 252 sombreros o tocados, 785 pares de zapatos, 413 pares de medias y 498 camisas bordadas y adornadas con encajes.



En cuanto a la reina Victoria de Inglaterra, durante su juventud fue una de las que capitaneó la elegancia europea. Destaca el hecho de que le aburrían enormemente las pruebas de vestuario, así que solía acudir a una única prueba, y luego encargar el mismo vestido en distintos tejidos. Su reclusión tras la muerte de su marido puso fin a su influencia de la corte británica en la moda.





Fuente: Historia de la moda. Desde Egipto hasta nuestros días. Bronwyn Cosgrave. GG Moda.