miércoles, 4 de marzo de 2015

Reseña cine: What we do in the shadows.

Título: What we do in the shadows.
Directores: Jemaine Clement, Taika Waititi.
Actores: Jemaine Clement, Taika Waititi, Jonhatan Brugh.
Año: 2014.
Género: Comedia, terror.
Valoración: 6,5/10.



Es un poco absurdo que ayer os dijera que no tengo tiempo y hoy escriba una entrada XD. Pero he logrado sacar unos minutos ;).

Tenía bastante curiosidad por ver esta película y aunque no me ha parecido la película más graciosa que he visto en mi vida, hay que reconocerle el mérito y sus buenos momentos. Como adicta del género de vampiros, la he disfrutado bastante.

Colándose en el trillado género de los mockumentaries, tenemos este "falso documental" sobre la vida de tres vampiros europeos en Nueva Zelanda. La cinta se aprovecha de la reciente fiebre por los vampiros y hace de todo el género una parodia. Desde Nosferatu, a Vlad Drácula pasando por los típicos vampiros remilgados y hasta los de Crepúsculo, le da la vuelta a todos los clichés sobre el género y se ríe de ellos. Algunos de ellos funcionan muy bien, otras veces no tanto.

Lo que me ha gustado de esta película es que, pese a estar hecha con poco presupuesto, está bastante bien hecha, y que el verdadero centro de la historia son los diálogos y los personajes. Cada personaje tiene una personalidad muy marcada y diferente de la de los demás, donde se pasa de la naturalidad de las escenas con cámara en mano a la sobreactuación de los vampiros. Pero digamos que todo crea un conjunto muy homogéneo y que encaja bien. Es decir, que hasta esos momentos de sobreactuación encajan porque están dentro del espíritu de la cinta.

Muchas críticas hablan de esta película como "desternillante" o cosas parecidas. Es divertida, tiene sus momentos graciosos, pero no  como para decir que no puedes parar de reír. Como he dicho antes, tiene momentos buenos. Otros chistes se ven demasiado forzados. Afortunadamente, en esta era de películas cada vez más largas, no te da tiempo a que la cinta se te haga pesada porque solo dura 86 minutos.

En suma, una película simpática, original, dispuesta a reirse de todos y de sí misma. No es la mejor comedia de la última década, pero no deja de ser entretenida y bien planteada.