martes, 20 de noviembre de 2012

Crónica del concierto Queen Symphonic Rhapsody.

Soy una gran fan de Queen y tenía muchas ganas de ver el espectáculo Queen Symphonic Rhapsody que tuvo lugar el domingo en el Teatro Cervantes de Málaga. Se compone de una orquesta sinfónica que, junto con cuatro cantantes, van interpretando los grandes temas de Queen. Los cantantes en cuestión son Thomas Vikström (antiguo miembro de Therion), Michele McCain (con una impresionante voz), Lori Lewis (soprano-rock), y el cantante español Pablo Perea, desconocido para mí hasta el momento.

El espectáculo se inicia con una gran pantalla que cubre todo el escenario. Lori Lewis comienza entonando una canción de Queen mientras se proyectan imágenes en la pantalla. A continuación aparece Thomas Vikström cantando "Under pressure" delante de la enorme tela blanca mientras veían imágenes. Adivinamos que la orquesta se encontraba detrás de la pantalla que cubría todo el escenario, y ya comenzábamos a preguntarnos si todo el concierto iba a ser así: cantantes desfilando delante de una pantalla mientras la orquesta permanecía oculta.



Comenzó entonces a sonar mi canción favorita de Queen, "Somebody to love", interpretada por Michele McCain. En uno de los momentos de crescendo de la canción la pantalla se levanta desvelando tras de sí a la orquesta, además de un batería, un bajista, un guirtarra y un coro de cuatro personas.

Esta puesta en escena es realmente impactante cuando no sabes muy bien cómo se desarrolla el espectáculo. En ese sentido supieron como engañar al público y luego sorprenderlo.

El fantástico concierto continúa durante dos horas, con media hora de descanso entre ambas. En el aspecto musical, el sonido fue excelente, y la adaptación orquesta de las canciones de Queen estuvo muy lograda. El guitarrista estuvo muy destacable, marcándose unos buenos solos muy rockeros y unas cuantas virguerías con la guitarra, como tocar con los dientes. Algunas canciones se interpretan únicamente con la guitarra acústica y el acompañamiento de voz. En este sentido, recuerdo especialmente la versión de "Love of my life" con un escenario completamente a oscuras, donde la guitarra y la voz lo llenaban todo.

En lo que respecta a la puesta en escena, también estuvo genial. Los cantantes se van alternando en la interpretación de las canciones, si bien también hay algunos dúos y muy al final aparecen los cuatro juntos. Puede destacarse la interpretación de "Barcelona" donde la maravillosa voz de soprano de Lori Lewis ponía los pelos de punta. Hay cambios de vestuario (destacan los espectaculares trajes de Michele McCain), algunos de ellos muy apropiados para la canción que se interpretaba, como es el caso de "I want to break free", donde los cantantes masculinos aparecieron vestidos de mujer. En ocasiones hay una pantalla al fondo que va proyectando imágenes, y en algunas canciones podemos ver videos de Queen o de sus conciertos.

Han sabido muy bien acondicionar la iluminación y el escenario a cada canción haciendo uso de los balcones del teatro y paseándose entre el público. La orquesta también participaba de vez en cuando animando al público a tocar las palmas al ritmo de las canciones, al igual que los propios cantantes.

En lo que respecta al repertorio, repasa los grandes éxitos de Queen y está bastante bien. Por supuesto, todos tenemos nuestras favoritas, y eché de menos "Killer queen". Pero me hizo mucha ilusión poder escuchar "Bohemian Rhapsody", otra de mis favoritas, sin coros pregrabados. Al final del concierto podemos escuchar algunas canciones clásicas de rock como "Jailhouse Rock".

En resumen, un espectáculo fantástico que realmente merece la pena por su sonido y por la calidad de sus intérpretes. Y con un poco de suerte, hasta puedes hacerte una foto con ellos al final del concierto.