domingo, 20 de diciembre de 2015

Lucifer Tomo I: primeras impresiones.

Cuando le preguntaron a Neil Gaiman sobre qué personaje de universo de Sandman creía que debía hacerse un spin-off, su primera respuesta fue Lucifer.

Tamaña tarea quedó en manos del guionista Mike Carey y del dibujante Peter Gross, el cual se verá a su vez acompañado por otros dibujantes a lo largo de los 7 tomos con los que cuenta la edición integral de lujo publicada recientemente por ECC.


Lucifer podría parecer un cómic de segunda categoría, que va a rastras del prestigio de Sandman. Pero lo cierto es que un cómic con personalidad propia y un protagonista con su propio carisma.

¿Qué debe leerse primero: Sandman o Lucifer? Para poder comprender mejor y apreciar los detalles de la obra de Lucifer es necesario, o cuanto menos aconsejable, haber leído previamente Sandman. Pues en Sandman (concretamente en el Tomo IV de la edición integral) es donde explican porque Lucifer ya no es el señor del Infierno y se encuentra regentando un bar llamado "Lux" en la ciudad de Los Ángeles.

En otro sentido, hay que decir que Sandman y Lucifer tienen varios puntos de conexión. Es decir, hay personajes de Sandman que son mencionados o aparecen en Lucifer (ya desde el tomo I, pero sobre todo en el II por lo que he podido leer de éste). Y además hay escenas que aparecen en Sandman, y que luego se "reinterpretan" desde la óptica de la línea argumental de Lucifer.

Al igual que Sandman, Lucifer mezcla el mundo que conocemos con diferentes planos, religiones, mitologías y seres venidos de distintas dimensiones. Si bien, hay que destacar diferencias importantes en este aspecto. Sandman es más ambicioso en sus historias, más original en cierto sentido, porque se mueve en el terreno de lo onírico, en el mundo de los sueños, y es un escenario que se presta más a ello.

Lucifer cenando con los Dioses japoneses

Lucifer se mueve más en el mundo de las mitologías, religiones y seres de diferente naturaleza, no es tan surrealista como Sandman, pero la forma en la que mezcla creencias y seres es fantástica, y todo aparece como un universo muy rico en historias, escenarios y personajes de los que pueden aventurarse grandes líneas argumentales. Además se desprende un trabajo de investigación concienzudo, pues al leer sobre personajes que tienen un origen mitológico o bíblico, descubres que no han sido escogidos por casualidad.

La segunda diferencia es que Sandman suele componerse de historias más o menos cortas y de una línea argumental principal que se va desvelando muy poco a poco. En Lucifer, la trama principal es más líneal y está más o menos clara desde el inicio.

En lo que respecta al dibujo, en el Tomo I y en lo que he podido leer del II, es bueno y mantiene la calidad a lo largo de las páginas. Uno de los puntos flojos de Sandman es que el nivel de los ilustradores es muy irregular. Pero evidentemente, todavía me queda mucho Lucifer por leer y las cosas pueden variar en este aspecto.


Si te gustó Sandman, también disfrutarás de Lucifer, aunque se debe de tener en cuenta que es un universo diferente, que corre en paralelo a Morfeo y sus hermanos, pero con su propia personalidad. No es otro Sandman, es Lucifer: el rey de las mentiras, un personaje con un carisma desbordante y cuya batalla en pos del libre albedrío no ha hecho más que empezar.