jueves, 28 de julio de 2016

Reseña TV: Stranger Things.

Título: Stranger Things.
Año: 2016.
Directores: Matt y Ross Duffer.
Actores: Winona Ryder, David Harbour, Finn Wolfhard.
Género: drama, horror, misterio, sobrenatural.
Episodios: 8.
Valoración: 8,5/10.


Es 1983 y estamos en un pequeño pueblo de Estados Unidos. Un grupo de cuatro amigos se despide tras haber pasado la tarde jugando a Dragones y Mazmorras. Todos vuelven a sus casas, salvo uno, que desaparece en extrañas circunstancias. Los eventos paranormales comienzan a sucederse, coincidiendo con la aparición de una extraña chica escapada de un extraño laboratorio. Pero parece ser que ella no fue lo único que "escapó" de aquel lugar.

Stranger Things mezcla a la perfección suspense, drama, ciencia ficción y nostalgia ochentera. Las diferentes subtramas aparecen perfectamente entrelazadas bajo la premisa de la trama inicial, la búsqueda del niño desaparecido, mientras se van desvelando fragmentos del misterio. Aunque el verdadero desenlace no se produce hasta el final.

Los personajes son todos carismáticos, con personalidades definidas. Y aunque algunos puedan responder a ciertos clichés de películas de los 80, como los Goonies, es inevitable no sentir apego por ellos y cogerles cariño. Por un lado, hay que destacar la labor interpretativa de los actores adultos, particularmente de Winona Ryder, que le aporta drama, profundidad y seriedad a la historia. Y por otro, el fantástico trabajo de los cinco niños protagonistas. Es fácil que los actores infantiles resulten poco naturales, sobreactuados o repelentes. Pero no es el caso.

La serie toma la década de los 80 no sólo como mera referencia temporal, sino como eje de la historia en sí. Desde las referencias a otras películas como La Cosa o Poltergeist, hasta la banda sonora, la forma de rodar, la ambientación o incluso los créditos. Sus ocho episodios están llenos de guiños geniales a los nostálgicos de esa época.

Si tengo que sacarle alguna pega, diría que es la forma de terminar los capítulos (cada uno termina peor que el anterior), y ese típico final abierto con cabos sueltos a la espera de una posible segunda temporada.

Si bien es cierto que el factor nostálgico para los que vivimos esa época juega mucho a su favor, posiblemente se escapen muchos guiños para alguien que no la haya vivido. Pero ciertamente pienso que eso no le resta calidad a la serie. Creo que es igualmente disfrutable, sólo que quizás prescinda de ese sentimiento nostálfico.

4 comentarios:

Umbrella Corporation. dijo...

Ahora que dices Dragonez y mazmorras! Me has hecho recordad una vieja serie animada con ese mismo nombre! Sabes cual es?

Bat Orchid dijo...

Hola! Vi la serie hace dos semanas y me gusto mucho, lo mejor a mi parecer es el sentimiento de nostalgia que produce.

Ïnvïerno Ankor Nu dijo...

Después de leerte me han entrado ganas de verla, sobre todo por lo de la nostalgia ochentera, aunque nací a finales de los 80, pero aun así los llevo en la sangre XD

Ains, me has recordado la canción "Nací en los ochenta" del Reno Renardo, que si no la has escuchado te animo a que lo hagas, ¡más nostalgia!

Madame Macabre dijo...

Umbrella Corporation - Claro, aquí también la veíamos. Era genial :D

Bat Orchid - Es uno de sus grandes puntos a su favor. Y aún al margen de eso, me pareció muy interesante. Me tuvo enganchada hasta el final :D

Invierno Ankor Nu - Si es que los ochenta te marcan, es la década mágica (yo es que nací en el 84 ;) ). Pues no conozco la canción, pero la buscaré :D

Muchas gracias por comentar.