miércoles, 26 de junio de 2013

Radiografía de un corsé y de sus peligros en el siglo XIX.

El ideal de belleza femenina en el siglo XIX pasaba por cinturas estrechas moldeadas gracias a apretados corsés. Pero llevar un corsé excesivamente apretado podía acarrear serias consecuencias para la salud de la mujer, particularmente porque era una prenda que se llevaba a diario. Desde los dolores provocados por la compresión de órganos, hasta roturas de costillas, desmayos o incluso la muerte por asfixia. De ahí que algunos modelos incorporasen pequeñas navajas ocultas para poder desatarlo rápidamente en caso de necesidad.




Según las denuncias de algunos médicos y demógrafos de la época, el corsé causaba daño a la cerviz y volvía con frecuencia doloroso el coito; la presión sobre las vísceras abdominales por encima del útero interfería con los flujos menstruales, sobre todo en las mujeres jóvenes; y provocaba, tanto en las jóvenes como en las adultas, problemas uterinos que volvían más comunes los abortos y los daños fetales. Por el contrario, las mujeres de clases más bajas, quienes se hallaban menos restringidas por los corsés, mantuvieron tasas normales de fertilidad y evitaron tales problemas.




Hoy en día el corsé sigue siendo una prenda más o menos habitual de nuestros armarios, aunque no se contempla como una prenda para llevar a diario, sino más bien como algo para vestir durante una ocasión especial. Igualmente, la tipología de los corsés se ha multiplicado, y aunque existen corsés con resistentes ballenas de acero, también encontramos modelos más flexibles y cómodos con ballenas de plástico y silicona. Con todo, algunos médicos opinan que el uso prolongado del corsé (tanto por motivos estéticos como los de sujeción lumbar) hoy en día puede causar importantes daños, igual que sucedía en épocas pasadas. A este respecto, podéis leer un artículo realizado por especialistas de la Clínica Mayo.





Fuentes:

9 comentarios:

Iellwen De La Rubia dijo...

Una entrada muy interesante la verdad *^*
Y las imágenes de las radiografías, me han dejado helada... Creo que le voy a hacer caso a mi padre, y voy a dejar de abusar de los corsés xDD
Besos :3

Madame Macabre dijo...

Iellwen De La Rubia - En Retronaut hay algunas fotos más, creo que no las puse todas las final.

Bueno, todo en exceso es malo. Aunque hay corsés muy flexibles que son realmente cómodos. Pero creo que lo mejor es variar, además de cuidar la salud también es importante no aburrirse :).

Muchas gracias por comentar.

Nemesis dijo...

Las fotos de las radiografías me han dado miedo, no cabe duda que todo con exceso es malo, pero es que una cintura tan pequeña es obvio tener ese tipo de complicaciones. Por esa razón yo prefiero los que son con varilla de plástico y no de metal, ya que conservan la rigidez pero sin ser tan incomodos.

Un saludo ;)

Madame Macabre dijo...

Nemesis - Todo tiene sus ventajas e inconvenientes. Lo malo de los que tienen ballenas de plástico es que se deforman antes... Aunque la verdad es que yo también los prefiero, me resultan más cómodos :).

Muchas gracias por comentar.

Nia dijo...

WU-A-U!! Nunca me había detenido a pensar en estas cosas; veía los corsés a las señoritas de la época (en las pelis, obviamente) y pensaba... míralas ellas qué monas. Yo tengo uno para ponerme en fiestas y la verdad es que pocas veces lo quiero usar, porque cuando no te puedes sentar bien no te deja ni respirar xD Imagino que todo el día con eso... es para morirse!! Bueno, cómo debe estar la chica que salió hace poco en las noticias que tenía la cintura más fina del mundo?? Echa polvo! La viste? Si no te busco el enlace!!

Nia dijo...

PD: "Echa" no "hecha" estaba poniendo "echada a perder" y me he olvidado de poner la H... SACRILEGIOOO!!!!!!!! ajajaja
Interesante artículo ;)

Meinherzbrennt000 dijo...

Creo que los corsés son de las prendas que más favorecen el cuerpo de cualquier mujer pero considero que debe usarse como un simple truco estético, no ir a los extremos de querer reducir 20 cm aunque te asfixies en el intento. Nunca usaría uno con soportes metálicos ni que me sofoque la respiración o no me deje comer de manera normal. Me gustan como un mero adorno y si son de tela y materiales flexibles mucho mejor.

Madame Macabre dijo...

Nia - Me parece que sé a la chica que te refieres, que a base de utilizar el corsé muy apretado durante años ha logrado eso. Aunque claro, eso es un caso extremo.

El corsé es cuestión de acostumbrarse. También debes tener en cuenta que cuando están nuevos, están bastante más rígidos, luego se hacen más cómodos. Creo que ahora se hace un uso más responsable ya que antes era una prenda de uso diario y hoy en día se reserva para otras ocasiones :).

Mein-chan - Yo opino como tú, todo en exceso es malo. Igualmente prefiero los de ballenas flexibles, ya sean en silicona o plástico. Pero creo que si usas los de ballenas de metal con cabeza, es decir, sin excesos ni apretándolos demasiado, todo irá bien :).

Muchas gracias por comentar :).

Miztontli Tlahuelpuchi dijo...

Estas en lo correcto cuando dices que ya no es tanto para el diario. en mi caso solo los uso para eventos especiales,aunque en la ciudad donde vivo nunca los hay :( ,y el clima tampoco los propicia :P