viernes, 3 de agosto de 2012

Pintura: William Blake.

William Blake (Londres, 1757 - 1827) fue pintor, grabador y poeta británico, una de las figuras más singulares y dotadas del arte y la literatura inglesa. Fue para algunos un místico iluminado, un religioso atrapado en su propio mundo, y para otros un pobre loco que sobrevivía gracias a los pocos amigos que, como Thomas Butts, creían en su arte y le compraban algunos grabados. La posteridad, sin embargo, ha considerado a William Blake como un visionario.





Durante la primera época de su vida, que llega hasta su matrimonio en 1782 con Catherine Boucher (la cual se reveló para él una esposa ideal) y la publicación de los Poetical Sketches (Esbozos poéticos, 1783), se dedicó a la poesía y a las artes plásticas; estudió a los artistas griegos, a Rafael, a Durero y sobre todo a Miguel Ángel, al que, incapaz de asimilar en su potencia creadora y volumétrica, tradujo en términos lineales, con lo cual se aproximó inconscientemente al juego curvilíneo de los miniaturistas célticos. De su gran entusiasmo por el famoso escultor participaba también el pintor suizo H. Fuseli (Füssli), que se estableció en Inglaterra en 1779, fue conservador de la Royal Academy e influyó indudablemente en Blake.





La segunda etapa de su vida (1783-1803) comprende la maduración de su arte poético y pictórico. En 1784 abrió un negocio de grabados, que mantuvo hasta la muerte de su hermano Robert; luego trabajó para otros: primero con Thomas Butts, quien le ayudó generosamente y fue siempre amigo suyo, y, más tarde (1800), junto a William Hayly, noble que se jactaba de poeta y mecenas y que asignó a Blake como residencia un "cottage" en Felpham, en el litoral de Sussex, donde nuestro autor pasó tres plácidos años y compuso algunos versos que figuran entre los más deliciosos y abstrusos de su producción. Desde 1793 a 1800 vivió en Lambeth, suburbio de Londres. En 1789 habían aparecido los Cantos de inocencia, ilustrados por él mismo, seguido cinco años después por los Cantos de experiencia, donde expresa la caída del hombre en poemas inolvidables, como "La rosa enferma" o "El tigre", de "aterradora simetría."





En su última época (1803-27), pasada en esta capital, reveló en poesía una extravagancia creciente, seguida por veinte años de silencio casi ininterrumpido y un pleno afianzamiento como artista. En Londres cayó primeramente en manos de Richard Cromek, quien lo explotó. Luego, tras la ruptura con éste, trabajó con John Linnell (1813), pintor de paisajes y el mejor de sus patronos; para él grabó Inventions on the Book of Job, su obra maestra, y algunas ilustraciones para la Divina Comedia. En los últimos años de su existencia se vio rodeado por un círculo de amigos y discípulos.




De entre las obras literarias de sus últimos años destacan El matrimonio del cielo y el infierno (1793), y más tarde dos entregas escritas e ilustradas entre 1804 y 1820: Milton (1804-1818) y Jerusalén (1804-1820), en las que abiertamente rechaza toda forma de religión convencional y preanuncia temas caros al simbolismo de fines del siglo XIX, como la atracción por el abismo y la caducidad de la moral burguesa. Blake modificó, además, la métrica y los ritmos ingleses clásicos, al incorporar a la poesía culta los procedimientos populares de las canciones, baladas y sonsonetes infantiles. Sus cuadernos de notas con algunos poemas breves, escritos entre 1793 y 1818, fueron adquiridos en 1847 por el poeta D.G. Rossetti, uno de los primeros artistas en reconocer el excepcional valor de su obra.





La gran intensidad visionaria de William Blake se refleja tanto en su obra poética como pictórica. El rechazo a la observación directa de la naturaleza como fuente creativa le llevó a encerrarse únicamente en su mirada interior. Así, creaba sus figuras sin preocuparse de la estructura anatómica o de las proporciones, pues consideraba que corregir lo que fielmente había plasmado de su visión interior resultaba demasiado banal, ligero y superficial para un proceso que, como él mismo dijo, se adentraba en "proporciones de eternidad demasiado grandes para el ojo del hombre".




11 comentarios:

Luis alberto dijo...

¡¡¡¡Me ha encantadooo!!!!
ya había visto algunas pinturas de este ''DIOS'' como la de el (demonio(?) arcángel(?)de espaldas) pero esta entrada me ha dejado más enganchado a sus trazos y su historia =D ¡GRACIAS!

Bocchan dijo...

El arte y la vida de este señor siempre me impresionan mucho. Un visionario, quizás, pero también un soñador capaz de dar vida a un mundo propio y de sobrevivir, contra toda lógica, al mundo impuesto. Genial.

Madame Macabre dijo...

Luis Alberto - De nada :). Aunque realmnente hay que agradecércelo a un libro sobre arte que me estoy leyendo XD (El Simbolismo, de la editorial Taschen) ;).

Bocchan - A mí me gusta esa idea del "hombre renacentista", dedicado a la poesía, a la escritura y a la pintura. Desde luego fue todo un visionario.

Muchas gracias por comentar :).

Reddis de Reus dijo...

¡Yo también descubrí lo descubrí en el mismo libro! Antes, me sonaba el nombre, pero lo consideraba sólo poeta -había leído algo de él, más que por que la poesía sea mi fuerte, por conocer, aunque me gustó-, pero la faceta de pintor, y su vida en general, lo desconocía.
Me parece muy onírico y algo surrealista -aunque, bien mirado, ¿cómo se supone que sería un ángel, o un demonio?-, pero, al tiempo terrible y luminosamente realista, con un aire entre clásico -griego, se entiende- y modernista.
Por cierto, gracias por visitar mi blog, pues fuiste la primera persona en dejar un comentario. No tengo mucho tiempo para él, y me cuesta pensar cosas nuevas, pero en cuanto pueda, más.
Hasta pronto!!

Madame Macabre dijo...

Reddis de Reus - Yo a veces pensaba que eran personas distintas XD. Luego me enteré de que eran el mismo.

Bueno, poquito a poquito con el blog ;). Yo lo seguiré visitando y a ver si me pongo al día.

Saludos y hasta pronto :).

Luis alberto dijo...

Oh!! Gracias! muy prontito me engancharé a ese libro! ^^

Madame Macabre dijo...

Luis Alberto - De nada, es un libro muy completo ya que analiza el simbolismo en toda Europa. He descubierto un montón de pintores y escultores nuevos :D.

Saludos y gracias por comentar :).

Anónimo dijo...

Cuando tuve historia del arte, recuerdo haber aprendido a valorar mucho más cada período cultural que marca la historia del mismo arte en sí, de la poesía, la música, la arquitectura y cualquier disciplina en general; me encanta el estilo pictórico de Blake, lo religioso como figura y forma de expresión artística es todo un tema que hasta el día de hoy causa inquietud y es un misterio...el simbolismo, lo onírico, alegórico y surrealista son elementos clave, creo yo, que debe plasmar un artista en su obra, aunque uno de mis favoritos es Fussli, también William Blake aplica un estilo único y muy interesante al analizar y definir los conceptos que uno tiene acerca de los ángeles o demonios...

Cariños :)
Su

Madame Macabre dijo...

Su - Precisamente Fussli influyó mucho en la pintura de Blake y se enmarca dentro del mismo movimiento, el simbolismo. Es realmente una extraña mezcla entre lo religioso y lo fantástico, tiene algo de tenebroso y de mágico a la vez.

Besitos :).

Virtizia in Madness dijo...

Sin duda alguna este es de mis artistas favoritos!! Gracias por tan magnífica entrada!!

Besos preciosa!!

Madame Macabre dijo...

Virtizia - De nada linda n_n.