Mientras te tumbas al sol, obviamente embadurnada de protección solar, con tus gafas de cristales oscuros y disfrutas de una lectura amena como la historia de un hombre a la deriva que se acabó topando con un primigenio de algún universo paralelo, escuchas a tu lado el pequeño crujido de los cubitos de hielo que se resquebrajan al contacto del refrescante té verde. Y es que la primavera es mucho más soportable cuando tu refresco está colmado de dentaduras de vampiro, aunque sólo sean de hielo.







2 comentarios:
::: huyy....donde consigo esos moldes...son simplemente geniales!!! posdata: me encanta tu blog!!! :::
Rayza - pues esas fotos las saqué de una web de cosas frikis, pero no presté atención a la tienda que los vendía. Sí la encuentro te avisaré :).
Muchas gracias, me alegra que te guste el blog, pásate cuando quieras. Y muchas gracias también por comentar n_n.
Un saludo de Madame Macabre.
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