domingo, 6 de junio de 2010

El origen e historia de las cosas: la sombrilla.

Siendo la sombrilla y el paraguas hermanos, es la sombrilla el más viejo ya que cuenta con unos dos mil años. Es originario de Oriente, llegando a ser símbolo de poder y dignidad, pero jamás llevado por uno mismo sino por los sirvientes. Desde los Faraones egipcios, a los Mandarines, Persas y Griegos, que las utilizaban habitualmente, y ya en sus orígenes tenía la capacidad de plegarse. Para su fabricación se empleaban materiales sencillos como hojas de palmera para más tarde fabricarse en seda con adimentos de oro, como entre los Romanos.

Al igual que el abanico y el guante, la sombrilla fue incorporada por la Iglesia a los ornamentos litúrgicos, sobreviviendo así al período medieval. Durante los siglos venideros, la sombrilla siguió sin pertenecer a la vida diaria, siendo solamente utilizada por las clases más altas. Y no solamente por lo caro de su confección. El diseño de la sombrilla no había sido todavía lo bastante perfeccionado por lo que los materiales con los que se construía la hacían muy pesada y por tanto engorrosa para llevar uno mismo. Por ello lo habitual era que los criados se encargaran de su porte.

A partir del Siglo XVII comienzan a fabricarse nuevos diseños que las hacen más ligeras de manera que las jóvenes pueden portarlas por sí mismas y protegerse de los ardores del sol. Ello hace que se extiendan hacia otros países, ya que en Europa se empleaban casi en exclusiva en Italia y España. A partir de la mitad del Siglo XVIII la sombrilla se encuentra totalmente integrada en el guardarropa femenino y masculino, y su única variación se producirá en su color. Pasará así de llevarse de un color uniforme, blanco, verde o azul, a la combinación de varios colores diferentes.

Durante el Siglo XIX se hizo especial hincapié en disminuir su peso. Se reemplazó el armazón de ballenas por aros de acero y se mejoró la tela con la fabricación de tejidos exclusivos para este utensilio. La sombrilla se convirtió por aquel entonces en complemento exclusivo de la mujer. En 1881 aparecieron por primera vez las sombrillas rojas como el fuego, que la moda impresionista acogió con entusiasmo. A partir de 1900 la sombrilla se va perdiendo poco a poco, pues ya no se aprecian tanto los cutis blancos mientras que las pieles morenas se han convertido en el dernier cri.

Fuente: Accesorios de la Moda, Diccionario Enciclopédico Salvat.

4 comentarios:

graciela dijo...

me gustó...
comento solo para que cthulhu no me coma (:D)

Madame Macabre dijo...

Me alegra que te haya gustado, muchas gracias :). Ahora puedes estar tranquila de no ser devorada por Cthulhu, jeje. No obstante, te invito a hacer nuevos comentarios y así ganarás puntos para no ser comida ;).

Muchas gracias por comentar, un saludo de Madame Macabre.

Anónimo dijo...

MUY INTERZANTE PERO AUN NO ESTOY SEGURA SI LA ELIGIRE PARA MI COLECCION AUN ASI M GUSTO.

Madame Macabre dijo...

Muchas gracias, me alegra que te gustara. Espero que encuentres una sombrilla que te agrade :).

Un saludo y gracias por comentar.

Madame Macabre.