jueves, 15 de julio de 2010

Reseña Cine: Ponyo en el Acantilado.

Título: Ponyo en el acantilado.
Género: Aventuras, Fantasía, Familiar.
Año:2008.
Director: Hayao Miyazaki.
Valoración: 8/10.

Parece que en estos días la animación clásica y tradicional se ha perdido. No es que la animación digital sea mala en sí misma, pero de vez en cuando echo en falta el encanto de la animación tradicional hecha a mano. Afortunadamente los japoneses aún creen en ella, y el Estudio Ghibli demuestra en cada nuevo estreno que ésta sigue hechizando a muchas personas.

Ponyo, escrita y dirigida por el genial Hayao Miyazaki, es su particular versión del cuento de La Sirenita. Relata como Sosuke, un niño de cinco años, encuentra a Ponyo, una criatura del mar, y la adopta como su mascota. El padre de Ponyo, un hechicero que vive bajo las aguas la rescata, pero Ponyo desea quedarse con Sosuke, y allí comenzarán sus aventuras.

En esta película ciertamente hay trazas del viejo cuento, pero se mezclan con el propio toque personal de Ghibli y de la imaginería japonesa. Al igual que en sus películas anteriores, asistimos a un desfile de criaturas mágicas con fantásticos e imaginativos diseños. Sin pertenecer a nada que se haya visto antes, tienen ese "toque Ghibli" que se percibe en películas como "Mi vecino Totoro" o "El Viaje de Chihiro", pero que siguen aportando ese aire fresco y sorprendente a la cinta.

Este universo se acompaña de unos personajes principales carismáticos y encantadores cuyos diseños navegan entre lo tradicional japonés y lo mágico deslumbrante. Como en todas las películas de Miyazaki, no podían faltar los niños como personajes principales encarnando valores positivos como la inocencia, el valor y el amor. No obstante, siempre he apreciado que Ghibli se decante por personajes que van más allá de estereotipos. No se limita a personajes "buenos y malos", sino que describe una personalidad propia a cada uno, como es el caso del padre de Ponyo.

A esta encantadora historia se acompañan escenas épicas y espectaculares dentro y fuera del vasto océano sin olvidar una imaginería particular cuando contemplamos el mundo sumergido o el pueblo de Sousuke anegado de agua. Por supuesto Miyazaki no se olvida de entrelazar su historia con elementos que ya aparecen en otras películas como los valores ecológicos, el esfuerzo o la capacidad de sacrificio.

Me han gustado esos pequeños guiños, como cuando Sosuke y Ponyo van a cruzar un túnel, que es idéntico al que Chihiro cruza con sus padres en "El Viaje de Chihiro". Se trata sobre todo de una película tierna, llena de expresividad e imaginación, que hace las delicias de los más pequeños pero también de los amantes de Ghibli y de los neófitos en el género.

Lo mejor: la escena en la que Ponyo camina sobre las olas.
Lo peor: que me hubiesen gustado un par de minutos más de metraje porque el final me supo un poco como "El Castillo Ambulante".