domingo, 11 de julio de 2010

La Venus de Milo, historia de una restauración.

La Venus de Milo es la joya del arte griego del Museo del Louvre. Pero se ha ausentado durante varios meses de su lugar para ser restaurada, descubriéndose interesantes datos sobre las restauraciones precententes que se habían realizado.


Con el paso de los años la Venus había adquirido un cierto color marrón debido a la suciedad y a los restos de aceites, escayola y jabón que se utilizaron en una restauración anterior, en el siglo XIX. Esta operación de limpieza ha permitido descubrir que en 1936 se cubrió un agujero con escayola bajo el seno derecho. El Museo dudó ante si debía volver a colocar el pie izquierdo que se fabricó en escayola en el siglo XIX, el cual había sido retirado. Finalmente optó por no recolocarlo.

Así mismo descubrieron que Lange, el escultor encargado de la restauración en 1821, retayó la nariz de la Venus con el objeto de añadirle el pedazo que faltaba en mármol. Pero finalmente el añadido lo acabó realizando en escayola. El Museo decidió volver a colar esta nariz artificial ya que el aspecto de la estatua con la nariz partida es terrible.

La primera restauración de la Venus que se produjo entre 1821 y 1824 suscitó una gran polémina en su momento. El escultor Lange se había propuesto incluso añadirle unos nuevos brazos a la escultura, pero tras el revuelo desatado, se optó por no hacerlo.

Finalmente se ha recolocado a la Venus de Milo en una mejor sala, dedicada solamente a ella, para que los seis millones de visitantes que pasan cada año ante sus ojos puedan admirarla en las mejores condiciones posibles.

Esta entrada es mi propia "traducción - resumen". El artículo original de la noticia está en http://www.lemonde.fr/culture/article/2010/07/08/une-venus-de-milo-toute-propre-prend-une-nouvelle-place-au-louvre_1384957_3246.html