sábado, 21 de agosto de 2010

El origen de las cosas: simbología y significado del demonio y del Diablo.

Desde el pensamiento griego, los demonios son seres divinos similares a los dioses. Pero también se refiere a los dioses inferiores y a los espíritus malvados. Otras interpretaciones sugieren que los demonios eran las almas de los difuntos, genios vigilantes que actuaban como intermediarios entre los dioses y los mortales. Un genio estaba atado a cada hombre y debía aconsejarle en secreto, actuando más por intuición que por razonamiento. Simboliza así una inspiración interior.

El demonio simboliza una iluminación superior a a la habitual, que permite ver más lejos y de manera más certera. Permite incluso violar las reglas de la razón en nombre del conocimiento y del destino.

En otras culturas el demonio, más que un consejero, es un espíritu inquieto que desordena todo lo que hay a a su alrededor atrayendo la desgracia. Y así son vistos en Indonesia. En lo que respecta a la demonología cristiana, los demonios son ángeles que han traicionado su naturaleza, revelándose como antagonistas del ser.

En lo que respecta al Diablo, su mito está ligado al del dragón, la serpiente, el guardián del ataúd y al simbolismo de la cerradura y de la barrera. Traspasar esa cerradura implica estar maldito e ir en contra de Dios. Es la caída, frente a la idea de Dios que representa la ascención y la apertura de una puerta cerrada, la gracia y la iluminación.

El Diablo simboliza todas las fuerzas que ensombrecen y debilitan la consciencia. Es el centro de la noche, por oposición a Dios como centro de la luz. El primero arde en un mundo subterráneo mientras que el segundo brilla en el cielo.

El Diablo simboliza también el Mal, que se disfraza bajo el macho cabrío u otras formas, pero que en suma jamás muestra su verdadera apariencia. Incluso su aspecto puede ser hermoso, pues siempre representa la tentación. Su reducción a la forma de una bestia representa la caída del alma porque la labor del Diablo es la de alejar al hombre de la gracia de Dios. Es un ángel caído con las alas putrefactas, síntesis de las fuerzas desintegradoras de la personalidad.


En el plano psicológico el Diablo representa la esclavitud de aquel que vive bajo sus instintos, pero subraya al mismo tiempo la importancia fundamental de la libido sin la cual el hombre perdería su dinamismo.

Fuente: Dictionaire des Symboles, Jean Chevalier et Alain Gheerbrant. Diccionario de Símbolos Juan-Eduardo Cirlot.

2 comentarios:

Betsabé dijo...

hola hermosa que buen post!!
estoy haciendo un sorteo en mi blog por si te apetece participar
besos
bet
http://presnikiti.blogspot.com/

Madame Macabre dijo...

Muchas gracias, enseguida me apunto al sorteo, que la última vez que me pasé por tu blog me puse a mirar cosas y al final se me pasó :P.

Muchas gracias por comentar.

Un saludo de Madame Macabre.